Cuando llega el momento de aplicar pinturas hay varios detalles que a veces se dejan de lado, pero que a la larga resultan importantes para la eficiencia del trabajo.
El orden en el que se pinta se nota en el resultado final. Lo recomendable es que partir con las partes más altas para terminar con las más bajas. Si quien pinta es diestro, es mejor hacerlo de izquierda a derecha y si es zurdo en sentido contrario. Esto evita que la pintura gotee o se manchen las zonas ya pintadas.
Lo mejor es partir por el techo porque en caso de que se ensucien las paredes, es sencillo arreglarlo y no complica el trabajo posterior. Se recomienda comenzar cerca de las ventanas con más luz y con movimientos perpendiculares a ella. De esta manera se disimulan las marcas que quedan al momento de aplicar la pintura.
Antes de usar la pintura sobre las paredes, se deben limpiar las gotas que cayeron cuando se trabajó sobre el techo, aunque sean del mismo color. Si esto no se hace quedan los restos que al momento de pintar se notan.
Al igual que con el techo, las murallas cercanas a ventanas deben pintarse perpendiculares a éstas, para evitar que se noten las manos de pintura aplicadas.
Por ningún motivo hay que dejar paredes y techos a medias. Cuando se secan y luego se pintan las zonas restantes, quedan manchas que perjudican las buena presentación del trabajo.
me parece muy interezante sus datos.
se agradecen .
Muchas gracias Alfredo y sigue participando.