
Uno de los dolores de cabeza más comunes relacionados con la pintura es la aparición de hongos y mohos en las superficies de nuestro hogar. Por lo general se presentan en interiores y en forma de manchas negras, grises o cafés.
La causa más común es la aplicación de pinturas sobre zonas húmedas y con poca luz. En general estas condiciones se generan en el cielo de baños, cocinas, lavaderos, entre otros. Asimismo, esta indeseable situación puede ocurrir debido a la falta de limpieza y ventilación periódica.
Para poder acabar con hongos y mohos se puede aplicar cloro doméstico sobre ellos y restregar fuertemente. También se puede recurrir a pinturas de alta calidad como los esmaltes al agua que contienen fungicidas o lavar periódicamente la zona afectada con cloro diluido en tres partes de agua.