
Durante esta temporada las superficies que se encuentran a la intemperie se exponen a altas temperaturas, ya los daños provocados por el sol, el viento y en algunos casos al ambiente marino.
Esta situación provoca que el óleo brillante y esmaltes sintéticos pierdan sus propiedades. Esto se debe a ambientes agresivos, exposición del sol o lavado frecuente con detergentes alcalinos. Por otro lado, el daño que sufren algunas superficies también se puede deber al roce sobre la película con elementos abrasivos o por la aplicación de pinturas sobre superficies demasiado porosas.
Para evitar estos molestos efectos del clima hay dos soluciones muy efectivas. Lo primero es asegurarse de utilizar óleo y esmalte de calidad garantizada, como es el caso de los productos Soquina, y en zonas de alta agresividad, aplicar pinturas de mantención con mayor frecuencia.